...achicando agua (o cómo un depósito se convierte en espacio de creación joven)
Un depósito de agua. Un depósito hermético, oscuro, sin puertas. Un depósito de muros de tres metros y medio donde no había nadie. Sólo había agua.
después de vaciarlo...
decidimos abrir agujeros. Un primer agujero para entrar. Y una vez dentro, hicimos más agujeros. Tantos como fuimos necesitando. Hicimos agujeros en los muros para pasar de un sitio a otro, en las bóvedas para tener luz y ver cómo era el sitio, hicimos incluso agujeros por dentro de los muros para poder subir a la cubierta.
desde la cubierta nos asomamos por un agujero y vimos...
un sitio para hacer cine, para tocar música, un sitio para pintar, un sitio para teatro, con ordenadores y mesa de mezcla para grabar, un sitio con horno para cocer cerámica, para revelar fotografías, hacer exposiciones, un sitio con libros y guitarras, para ver películas, un sitio para enseñar y sobre todo, un sitio para aprender.